La Casa de Don Fructuoso del Busto es una casona de 1872 en el barrio de El Fondo, en Guimarán, construida por un indiano que hizo fortuna en Cuba y conocida como «Casa La Viuda».
Arquitectura tradicional con influencia americana
La casa es un ejemplo de la arquitectura tradicional asturiana con influencias americanas, y sigue el modelo arquitectónico tradicional de la región.
Bajo el alero presenta una galería corrida con cristales coloreados, que sirve como porche para el piso inferior.
El piso inferior cuenta con ventanas y dos puertas con recercos de granito.
Cobertizos, instalaciones y paneras
Aunque algunas características arquitectónicas pueden haberse perdido debido a reformas sucesivas, se conservan elementos notables.
Entre ellos destacan los grandes cobertizos y las instalaciones agropecuarias anejas, así como dos paneras que añaden valor histórico al conjunto.
El legado de la emigración a América
La casa es un testimonio del legado de los indianos asturianos, que hicieron fortuna en América y regresaron a su tierra natal para dejar su huella en la arquitectura y la sociedad.
Ejemplifica la conexión entre Asturias y América, y muestra cómo las influencias culturales se entrelazaron a través de la migración y el comercio transatlántico.
Se construye la casona en el barrio de El Fondo por encargo del indiano Fructuoso del Busto.
Se datan las dos paneras que forman parte del conjunto.
La Comarca del Cabo Peñas, vocación marinera
La Comarca del Cabo Peñas es el territorio más septentrional de Asturias, en el centro de la costa regional, entre Gijón y Avilés.
La integran Carreño y Gozón, dos municipios de gran tradición marinera, con Candás y Luanco como capitales.
Carreño no solo es marinero, también es rural, con paneras y caserías, huertas y torres medievales como la de Prendes.
Su encanto inspiró a escritores como Clarín, y en su costa deslumbran los acantilados, pedreros y playas.
Una casona indiana de 1872, con galería de cristales coloreados y dos paneras del siglo XIX.